A medida que Oriente Medio avanza hacia una frágil tregua en las hostilidades, el impacto económico provocado por el conflicto —interrupciones en las cadenas de suministro, inflación, costos logísticos al alza y volatilidad en los mercados internacionales— ya se está sintiendo en la economía global. En este escenario, Coface ha realizado 8 rebajas de calificación de países y 45 cambios en las calificaciones sectoriales (41 rebajas frente a apenas 4 mejoras).
Cifras clave
- +2,3 %: crecimiento mundial proyectado para 2026.
- -0,6 puntos porcentuales: ajuste acumulado de la previsión de crecimiento global para 2026 y 2027.
- 85 USD por barril: precio promedio estimado del Brent para 2026.
Una tregua geopolítica no significa que todo vuelva a la normalidad
Luego de más de 15 semanas de conflicto, la firma del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán anticipa un período de relativa calma en Oriente Medio, una región que sigue marcada por una alta fragilidad. Sin embargo, esta tregua no puede ocultar el tema central: la duración e intensidad del conflicto superaron ampliamente las expectativas iniciales y generaron importantes afectaciones en una zona estratégica para la economía mundial.
El Estrecho de Ormuz continúa siendo un punto clave para el abastecimiento global de hidrocarburos y derivados. Muy pocos países —especialmente en el sudeste asiático y la costa oriental de África— han logrado esquivar estas interrupciones. Cualquier retorno a la normalidad, si llega a concretarse, tomará tiempo.
La economía mundial resiste, pero pierde impulso
Hasta el momento, la economía global ha logrado absorber parte del impacto gracias al stock acumulado de inventarios y a los ajustes en la demanda. Sin embargo, esa capacidad de resiliencia está llegando a su límite.
Las paralizaciones productivas en ciertos sectores, el retorno de las presiones inflacionarias y condiciones financieras más restrictivas aparecen como las primeras señales de alerta. Mientras tanto, los gobiernos cuentan con poco margen de acción para sostener la actividad económica y proteger el ingreso de los hogares.
En este contexto, Coface ajusta a la baja sus perspectivas de crecimiento global, situándolas en 2,3 % para 2026 y 2,5 % para 2027, lo que representa una reducción acumulada de 0,6 puntos porcentuales en dos años.
Cadenas de suministro bajo presión
El cierre virtual del Estrecho de Ormuz —145 embarcaciones cruzaron el paso en mayo frente a más de 3.300 registradas un año antes— ha afectado significativamente el comercio mundial y ha vuelto a tensionar las cadenas globales de suministro.
Las empresas reportan plazos de entrega más largos, incremento en los costos operativos y los primeros indicios de desabastecimiento. Esto ha llevado a muchas compañías a incrementar sus inventarios preventivos, generando presión adicional sobre el flujo de caja y los márgenes de rentabilidad.
En este escenario, se prevé que las insolvencias empresariales continúen aumentando durante este año (+6 % a nivel global), con incrementos especialmente marcados en países como Estados Unidos, Francia y Japón.
Impactos diferenciados según la región
El impacto es global, pero su intensidad varía considerablemente entre regiones.
Oriente Medio:Los países del Golfo han sido los más golpeados debido a su elevada dependencia del Estrecho de Ormuz, registrando fuertes contracciones económicas.
Europa: El encarecimiento de la energía y una incertidumbre prolongada continúan debilitando la demanda interna. Se proyecta un crecimiento de apenas 0,7 % para la zona euro.
Estados Unidos: La inflación volvió a acelerarse, pasando del 2,4 % en febrero al 4,2 % en mayo, lo que reduce el poder adquisitivo y afecta especialmente a los hogares de menores ingresos.
Asia: El panorama es mixto. Mientras algunos sectores mantienen un sólido desempeño —como los semiconductores de Corea del Sur, cuyas exportaciones crecieron 153 % desde inicios del año—, otros enfrentan márgenes de rentabilidad cada vez más estrechos.
América Latina y economías emergentes :En América Latina, las consecuencias se reflejan en un nuevo repunte de la inflación y en políticas monetarias más restrictivas. Un ejemplo es Brasil, donde la tasa de interés de referencia alcanza el 14,5 %.
Jean-Christophe Caffet, Economista Jefe de Coface
A tregua en las hostilidades en Oriente Medio es una noticia positiva, pero no puede ocultar el aspecto más importante: las interrupciones que ya están en marcha seguirán impactando la actividad empresarial, los ingresos y el empleo.
Un total histórico de 41 rebajas de calificación sectorial en 19 países evidencia el alcance global de un conflicto cuyas consecuencias sobre el comercio internacional, la logística y la rentabilidad empresarial seguirán marcando la agenda económica durante los próximos meses.




